Podré abocar
mi imagen
en tus ojos,
sombra-vertiente
soledad itinerante,
viaje sin final
Ser en la cumbre
tarde del otoño,
sorpresa
en el hilo de tu voz
Ir surcando
vertiginosidad de amarte
hasta doblar
un ligero requiem para el olvido
Ser contorno de tu cuerpo
en siluetas,
múltiple relente de la noche
Ser licor de aromas,
fugaz luz de neón
Y gritar al paso:
     seré la luna
     en tu azul.