El neón golpea un cuerpo desnudo
que armonioso gira
alrededor de una barra.

Lascivas las miradas
la persiguen
queriéndola alcanzar
y devorarla.
Corren el ron y la cerveza.
Suenan Luis Miguel y Ricky Martin.

El liguero de la bailarina
se inunda en dólares.
Ella sonríe y piensa:
en la leche de sus hijos
en el alquiler que no ha pagado
en que ya es muy tarde
en que tiene sueño.