Vió la pajarita de papel el rayo rosado del beso
y entonces pensó:

¿Que luz baña el rostro y los hombros de este marino,
para que una hermosa sirena enamorada
salte en la calma de estas aguas y lo ame?

Como adivinando su pensamiento.
Grité poniendo la mano sobre el timón:

¡Todo el amor nace de la profundidad del océano!

(Ciertamente lo dije como broma)

Pero apasionada se lanzó al mar,
y se deshizo en el agua quieta y fria,
la pajarita de papel.