
| Pensé
que todo había salido bien
como yo había querido; pero
sin embargo ahora
ahora estoy aquí mirando el mar en ésta
madrugada. Apenas si recuerdo lo que era recordar, apenas si recuerdo lo que era sonreír, llorar o caminar; y todo ¡y todo parece tan poco importante ahora! Y sin embargo, aún rodeado de varios algunos conocidos, amigos, familiares amores, me siento solo; o sea, no es que no los quiera ni los ame, sino que ésta es mi verdadera soledad, la soledad donde hoy vuelvo a mi casa, y hoy es el día que estaba esperando. Suspiro un poco, y miro hacia atrás, miro mi casa "Mucho sacrificio" pienso; pero al fin, valió la pena hacer algo con mis manos... en la playa junto al mar como lo había soñado con mi amor mi gran amor. Si desde aquí la veo llorar; pero aún así, sus lágrimas no me hacen llorar porque me sienta triste sino porque siento que hay amor en su tristeza. Y respiro un poco, y sonrío Me sorprende un extraño delfín que practica un salto; siento como mis párpados se abren y mis pupilas se dilatan y es cuando no tengo explicación ése sólo momento me hizo feliz... feliz en silencio, aquí solo. Y recuerdo cuando vivía atormentado por el mañana, ése mañana que nunca llegó; y por esas esas preocupaciones tan estúpidas dinero, poder, un escalón más arriba que el otro, luchar, fingir No puedo retener la carcajada que se formó en mis labios, y río, y lloro Río porque no puedo creer que fui tan necio; lloro, porque parezco un sujeto salido de alguna novela cómica corriendo la vida siempre tratando de no quedar atrás Recordé algo me pongo serio y me toco la barbilla (que por cierto tiembla mucho) ¿Cuándo fue la última vez que miré al cielo, y agradecí a Dios ? Y recuerdo si cuantas veces creí ser golpeado por Dios, y sin embargo, yo era el único actor que hacía de bueno, que hacía de malo, de rico, de pobre mis decisiones libre albedrío ¡Por Dios era tan simple! Ja, ja, ja, ja ¡Soy feliz, soy feliz! Al final comprendí que soy único, que soy el artífice de mi vida ! Mi vida mi vida que recién está empezando. ¿Cuántas cosas dejé en el camino ? Me toco la frente, y no lo puedo creer. Miro alrededor y levanto mis brazos, giro una vez, otra vez. ¡Si todo esto fue por mí y para mí! ¿Cuándo he sido pobre?, ¿Cuándo he sido rico?, ¡Sino ante la mirada de los creen que son ricos o pobres! ¿Cuánto tiempo .? Y bajo la vista me acongojo. Sí cuánto tiempo desperdiciado. Cuanto tiempo pensando en lo que nunca fue, en lo que era, y en lo que me atormentaba. Y recién ahora me doy cuenta me doy cuenta que siempre fui feliz porque la felicidad nunca se alejó de mí, que siempre estuve enamorado, porque el amor vive en mí, que siempre nacía porque a cada mañana le seguía un día nuevo con nuevos desafíos y nuevas experiencias, que siempre moría, porque aunque sin más tener lo necesario para vivir quise más y más y buscando lo material, mis preocupaciones me rodearon, mi cuerpo se arqueó y hasta había creído que mi alma había muerto. ¿Y que fue de mí ? Sino, comprender que la vida empieza ahora dejando todo atrás, todo lo que creía importante dejando todo: mis amores, mis ropas, mis artefactos, mis pertenencias, mis palabras, mis legados, mis caprichos, mis lugares, mis signos, mis miedos todo. Y sonrío levemente primero; y no puedo para de reír. Soy feliz -¿Abuela ? ¿Abuela? preguntó la niña. -Si hija respondió la vieja mujer con paciencia, mientras se secaba las lágrimas-. -¿El abuelo es feliz adonde fue? -Si si querida, es feliz, porque se fue con Dios, se fue al cielo. La pequeña miró a la vieja con cierta extrañeza; miró de lejos el féretro de su abuelo y miró por la ventana. Nunca había visto a su abuelo tan feliz, danzando bajo el cielo, con los brazos extendidos. Fue corriendo hacia donde estaba su padre sin dejar de mirar a su abuelo bailando al compás de los delfines, y tironeándole del pantalón le dijo-: ¡Papá, papá, descubrí que el cielo empieza a orillas del mar... de madrugada! |