![]()
| Debo
decirte que algunas veces aparezco en ausencias y me pierdo en los días
que me esperan pacientes. Creo y debo confesarte, que amo el peligro que encierra la soledad y las historias cuarteadas que esconde la muerte; y no, por ser tan oscuro como debes pensar, sino, porque sé, voy hacia un fin inalterable e inexorable, y no dormiré esta noche, si no siento que voy hacia allí con mis alas desplegadas y dando gracias por todo lo que he sentido. Debo aclararte, que muchas veces camino solo en mi habitación a oscuras y le hablo a los cielos tratando de esparcir esas nubes de dudas que cubren mis ideas. Creo y debo jurarte, que no soy más que un despojo de sueños de mi soñador, y la esperanza intacta de mis padres, que se van hacia donde yo los espero. Y no creas que soy un don único de la vida; sino, soy el primer aliento de la muerte y el último recuerdo de este cuerpo que amablemente ha transitado mi verdadero ser por estas tierras; y te digo, que no dormiré esta noche, si no siento que voy hacia allí con mis alas desplegadas; tal vez, resistiendo un adiós que nunca será y dando gracias por una bienvenida de los que me enseñaron a esperar. Debo decirte, que algunas veces creo que soy un inmortal que le teme a la muerte, y de vez en cuando, un muerto que sueña inmortalidad, y solamente se despierta, con las manos repletas de vida. |