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después
del deseo vino el tiempo
con sus inútiles pasiones por reavivar
y días ya ausentes
que parecían comprenderlo todo.
llegó el tiempo coleccionando la belleza
y su desolación.
y así fueron quedando vacíos los recuerdos
con ese silencio infinito del taxidermista.
(es
la bahía
y desde ella
veremos morir el mar) |
y como si
hubiesen
caído
lentamente junto a la lluvia,
los días pasados
se hacen extraños
y sin nombre.
hoy puede
ser que esté amaneciendo,
pero mañana aún es nada.
es tanto silencio
es la noche.
y hay almendros
en flor
que continúan siendo blancos.
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