Estación del hastío.

Llueven pétalos blancos.

Un perfume,
algún rumor del Hudson,
un espasmo que no logra callar.

La nave del desahucio
zarpa inmóvil.

Muerte trivial,
argucia de la razón,
basura cartesiana.

Vislumbro al fondo un niño
que me mira

se masturba y escribe.