Milán, nunca te amaré
como te amo esta noche.
Mi alma es enteramente tuya.
Porque sé que no te estremecerás
cuando cierre la maleta,
ni mantendrás en tí un recodo
que albergue el eco de mi risa.
Yo que me sentí forastera
en ciudad extraña
y hoy formo parte de tus latidos.

Milán, nunca te amaré
como te amo esta noche.
mi alma es enteramente tuya.
Porque sé que pronto olvidarás
por tus calles pedregosas
mis andares españoles,
porque no se quebrará
acorde alguno en el "Scala"
gritando mi nombre,
ni la frialdad de tus zonas "vips"
se tornará por mí más dulce.

Y aunque yo nunca olvidaré
tus atardeceres con el Sol difuminado
tras las nubes vaporosas,
ni tus bicicletas antiguas,
ni los sentimientos que deshojé por tus calles,
ni las noches con amigos
de "dolce dolce vita",
sé que nunca te amaré
como lo hago esta noche,
en que mi alma es enteramente tuya