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la ciencia cuya mordacidad se le impone, Será el afán de individualidad el que impera. Lo cierto es tal, que aunque incredulidad le carcome, La suerte del mesquite ya otro árbol la quisiera. Será indecisión las variantes de su trazo, Será por tozudez su curso ambivalente; Quizá su memoria se volvio débil al pairo, Quizá su preocupación por agradar se patente. Entre intríngulis constantes nos envuelve en la forma, Sobre factores varios razonamos su vida, Cuando lo que quiere es su razón individua, Ante un desasosiego que le vuelve indolente. Y, mientras se decide su curso variante, Nos ofrece sus briznas en perfumes de abriles, Y hasta la melodía que en sus brazos se esgrime, Acompaña en variedad el trinar del zenzontle. |