¡Mírame!...
y mira estas manos callosas:
tejen, tallan, esculpen,
odian y....lloran.

Baja un segundo la mirada,
que engullan tus pupilas ausentes
mi presente, tu pasado,
esta realidad que reseca mi piel
y agrieta tu adiós.

Cierra tus ojos ¡Ciérralos!
no vayas a robarte estos retazos
de vida... y me dejes los huesos
quebrados.