| Me
despoje de ropas, rompí con los dogmas encendí la luz eche a un lado las sábanas blancas me arropé con el sudor de su cuerpo. Caminé como la diosa Venus orgullosa de un cuerpo que no ha visto el bisturí. Aprendí a mirarme con ternura y vi lo sabia que es la naturaleza. Abrí los ojos, contemplé las horas, desmenuce cada minuto y en un segundo volví a nacer mujer desnuda a los cuarenta. |