| Tú
cálido
mi cuerpo a gusto sobre el tuyo. Con ojos cerrados y brazos abiertos te entregaste al deseo embriagado tu cuerpo de placer. Entonces me entregué me brindé entera a tu fuerte batir a tu suave poseer sin dejar espacio. Entonces, yo, cálida a gusto tu cuerpo dentro del mío. |