Tú cálido …
        mi cuerpo
                  a gusto sobre el tuyo.
Con ojos cerrados
y brazos abiertos
te entregaste al deseo
embriagado tu cuerpo de placer.

Entonces me entregué
me brindé entera
a tu fuerte batir
a tu suave poseer
sin dejar espacio.

Entonces, yo, cálida…
         a gusto
                   tu cuerpo
                            dentro del mío.