y airada, contempla el movimiento.
Sin mirarme a los ojos,
descubre los anhelos dorados
que resbalan por mi pelo
destilando emociones...

¡Deseo acariciar su piel
en la contemplación sublime
de hermosos espacios!

¡En los inexistentes límites del placer
                              por el placer!
¡En la belleza que EXIJO
para la podedumbre humana!

¡Oh Mundo!

¡Ámame!

                 ¡Deséame!
                                 ¡Ampárame!

Para que estos huesos de plástico
bailando sobre el vacío escenario
de tu triste teatro,
se cubran de externas sensaciones
imitando sonrisas,
olvidando llantos estériles
para llegar a ser
para llegar a ser.
para llegar a SER
para llegar...
Para SER...