Hoy es aquella fecha que teníamos
y que ahora tengo yo.

Cuando iba a ser de noche
el amor prosperaba
y era por momentos
una sustancia vaga
retenida y palpable.

Me salva de la inquietud
de escribir esto
el distraído pudor con que lo escribo
y la evidencia de que es
un ejercicio frágil de realismo sucio.

Me libra del desconcierto de la historia
y del dulce espejismo del retorno
la palabra empañada que es tu nombre
y la agonía del autor secreto.