Qué me queda de esta vida

si no el eco de las aguas

resplandores de los peces

de colores que me acaban...

Por qué ya no canta el gallo

en las granjas de los pueblos

y por que se secan las hierbas

que antaño rozaban mis piernas

que ha pasado madre mía

con las flores, su esencias...?

con los que hacíamos te

de canéla, o hierbabuena..

que pasó con los arroyos

que ahora huelen a tierra

hace veinte o treinta años

nos tirábamos de cabeza

saltando como chiquillos

y riendo a rienda suelta.