
Premio
del 6º Certamen Internacional de Poesía La lectora impaciente
CONFESIONES DE CHEN HU Y LI TIANG
| I
Los lirios Los lirios dicen que el pasado es como el almendro en flor: bello, pero fugaz. El cardamomo dice que es algo consumido por el fuego. Los lirios son los ojos apenados de Chen Hu, a quien Li Tiang dejó por otra mujer. A Li lo llaman cardamomo, de carácter tierno y la vez picante. II Viento de invierno El aire de invierno entra por la pared del norte. Los amantes se abrazan para calentar sus cuerpos. Pero el viento atraviesa la casa de bambú, endeble, que no puede impedir el fracaso de un acto inviable, inútil. III Una hilera Mi arroz -dijo Li- se cultiva en una sola hilera. Tengo demasiado tiempo para el canto y más vergüenza que contento: recibo el salario por un trabajo nimio que sólo a mí puede alimentarme. Las dos hileras de Chen me compensaban. IV La lluvia La lluvia se ha llevado muchas flores que resistieron al invierno. La primavera hace que algunas cosas no sean ya las mismas. Los ojos de Chen no son los que alumbraron el largo y cálido verano que ella y Li pasaron juntos. V Pesar Una neblina de cendal cubre mi espíritu. La copa derramada frente a la botella vacía, me habla de mi pesar. No debí sustituirla por un falso aire renovado. Ahora es tarde. Era la flor que adornaba mi tallo. VI Soledades El falso aire renovado abandonó a Li Tiang una vez probó su simiente. La soledad inunda a los dos amantes. La vida escapa del cuerpo instantes después de que el amor lo haga de la vida. VII El agua, a veces El agua, a veces, no es agua. El bálago del árbol enrojece con la lluvia de un verano que muere, como esos ojos del amor agonizante, de un rubí encendido, por las últimas lágrimas. El agua, a veces, quema. |