Hoy ha descubierto la sombra.
Retrocede mirando en el piso su existencia
como si quisiera sacarse el miedo
que le crece de sus piecitos.
Ella mira para que papá la salve
quisiera abrazarla pero su sombra manda
sé que jamás se separarán y por eso no hago nada.
Ahora vuelve a mirar el piso
y avanza, intenta pisarla, espantarla.
Al llegar al rincón la sombra ha crecido.
Ya están iguales en fuerzas,
las dos tímidamente se unen por los dedos índices
y hasta juraría que la sombra de mi hija
tiene el mismo temor que mi hija.
Luego juntan sus cabezas y se quedan ahí,
en el rincón. Gemelas soñando la una con la otra,
siamesas que se pondrán el mismo bonete
alguna tarde de cumpleaños
.


Del libro Bufón fúnebre, 1995