Vengo de tus entrañas
como un maremoto cósmico,
un volcán de luz
derramándose sobre la tierra
en forma humana.
Traigo la semilla de los tiempos
el esperma de los abismos
la convulsión de los hombres
despertando del letargo.
Vengo de tu sangre
arrastro la tierra germinada en lluvias.
Vengo acompañado
por una marea
que besa los costados
que sube,
que corre
que acuna la disolución de una estrella dormida.
Vengo del sismo
y no tengo
nada más que la tinta
azul como el cielo.
`