He vaciado completamente el armario
No soportaba más el reparto desigual de la ropa
Porque era necesario poner orden
He vaciado completamente el armario
He colocado las prendas cuidadosamente
Encima de la cama
He formado montones precisos y aseados
Porque era necesario poner orden
No soportaba más el reparto desigual de la ropa
He vaciado completamente el armario
He formado montones precisos y aseados
Primero faldas luego blusas luego pantalones
Pero faltaba una pauta homogénea
Una cadencia exacta un ritmo predecible
He recolocado de nuevo los montones
Primero prendas cortas y luego las medianas
He colocado las prendas cuidadosamente
Encima de la cama
He vaciado completamente el armario
No soportaba más el reparto desigual de la ropa
Porque era necesario poner orden
He formado montones precisos y aseados
Pero faltaba una pauta homogénea
Un ritmo más exacto cadencia más predecible
He reordenado de nuevo los montones de prendas
Que he colocado cuidadosamente
Encima de la cama
He establecido una secuencia lógica de colores y tonos
Blanco Amarillo Rosa Azul Verde Rojo Marrón Negro
De lo claro a lo oscuro porque así son las cosas
El orden natural de le existencia
He formado montones precisos y aseados
No soportaba más el reparto desigual de la ropa
He vaciado completamente el armario
Porque era necesario poner orden
He sopesado cauta el nuevo orden
La secuencia más lógica el ritmo más predecible
Pero quedaban al azar los matices más leves
La aleatoriedad del ojo subjetivo
Que confunde lo claro y soslaya lo oscuro
Que establece una pauta confusa de la vida
Que desvirtúa el orden natural de la existencia
Porque así son las cosas
Porque era necesario poner orden
He vaciado completamente el armario
He formado montones precisos y aseados
No soportaba más el reparto desigual de la ropa
La aleatoriedad del ojo subjetivo
Que establece una pauta confusa de la vida
He deshecho con rabia los montones
A punto de llorar, de perder la partida
Sólo el orden exacto nos separa del caos
Y es la línea muy fina tornadiza y cambiante
He respirado hondo comenzando nuevamente
Montones montoncitos encima de la cama
Secuencia alfabética inapelable
A brigo B lusa C amiseta D iadema E stola F alda...
Porque era necesario poner orden
No soportaba más el reparto desigual de la ropa
He vaciado completamente el armario
Solo el orden exacto nos separa del caos
Secuencia alfabética inapelable
Así es el orden natural de las cosas
De la A a la Z sin matices ni dudas
Observo satisfecha el reparto preciso de la ropa
Ocupando la cama sin fisuras sin grietas
La muralla ante caos la frontera invariable
Y ya puedo dormir relajada y tranquila
Con la luz apagada refugiada en mi armario
Ya nada me amenaza afuera reina el orden
He dormido de un tirón feliz como una niña
Cuántas noches perdidas desparramando insomnio
qué lugar tan hermoso un armario vacío