Allí no me persigue
el grito ahogado
ni el constante desprecio
de las horas que pasan
desplazadas
por los minutos
y segundos quebrados.
Soy otra,
viajante impenitente
amante sudorosa
guerrera implacable
justiciera omnipotente.
No te permito que ahogues
esta sucesión de movimientos
de mis ojos por las letras.
No me importa
el sonar del timbre
o el teléfono.
Sólo esta sensación
maravillosa
que tengo
cuando estoy leyendo.