
| Allí
no me persigue el grito ahogado ni el constante desprecio de las horas que pasan desplazadas por los minutos y segundos quebrados. Soy otra, viajante impenitente amante sudorosa guerrera implacable justiciera omnipotente. No te permito que ahogues esta sucesión de movimientos de mis ojos por las letras. No me importa el sonar del timbre o el teléfono. Sólo esta sensación maravillosa que tengo cuando estoy leyendo. |