
| Un
filósofo al que llamaron Cínico Quien pasó sus horas en un tonel de madera y ahora viaja por el túnel del tiempo renaciendo en versos de un poema Con mi linterna al lado y encendida Con el anhelo vivo. Siempre atento Pues, ¿quién sabe? Tal vez uno de estos días, sea usted quien me devuelva la ilusión de creer. |