En noches quietas y en lo alto
Viracocha espera fundar un nuevo día
masticando tabaco
Luce un collar de conchas en el cuello
Y en los tobillos tiene atadas
mágicas mazorcas de maíz
Curanderos de Chincha y Las Huaringas
Asumen el control del universo mientras tanto
Con sus puntas de acero
Maracas sonoras de semillas
Y rezos incesantes
Golpeando noche de narcótica ayahuasca
Y cifrada oscuridad

El templo de las tres ventanas de Macchu Picchu
alberga al cóndor que venció al viento
con el poder de sus alas

Y Viracocha cobrizo
trae las trenzas muy largas
atadas a cintas multicolores
Pero no está sentado sobre una gran silla de oro
O en magnífico trono de ébano
y marfil
El gran Viracocha reposa sobre la roca del tiempo
La piedra importante donde brotó el agua
Por primera vez

“¡SOY EL DIOS VIRACOCHA! exclama
QUIEN FABRICO EL SOL LA LUNA Y LAS ESTRELLAS
SOY EL DIOS DEL AGUA Y DE LA LLUVIA
SOY TODOPODEROSO EN LAS ALTURAS
SIN EMBARGO ALLI ABAJO
CUANDO AMANEZCA
DEBO ANDAR CON CUIDADO Y MUY DE PRISA
TANTO
QUE PAREZCA SOY DE AIRE
Y NO TENGO HUESOS NI CARNE QUE MATAR.”

(Así le han advertido chamanes de Chincha y Las Huaringas)