
| Algunas
veces mido el tiempo en canciones canciones eternas de cinco minutos Demasiado cortas cuando son de Billie de Corgan o de Fran Algunas veces dentro de cuatro canciones hay que ponerse el uniforme para ir a trabajar Pero en el medio Bono cuenta que la próxima canción fue para alguien la ultima que oyó en su vida entonces se me va el cálculo al demonio como diría Cortázar Algunas veces en las canciones es tiempo y las canciones nos guían hacia algo que podría ser mañana el fin del atardecer una playa soleada un pelo suelto una mirada quieta Porque no uso relojes cuando tengo las canciones Algunas veces las canciones van despacio y hay músicas que saben algo un secreto que alguien guarda A esa playas sin nombre Por esas playas sin nombre con unas olas que si te agarran te llevan hasta el fondo adonde hay que abrirse paso entre la maleza y refrescarse en casas vacías a medio construir para poder llegar escalando por rocas con memorias de lava y de glaciar A esas playas sin nombre donde nunca hay nadie más que la Belleza adonde nos llevan carteles que anuncian peligro Propiedad Privada y cosas por el estilo donde llegamos porque sí porque un amigo nos dejó plantados o la alternativa es un tour en companía de alguien que hay que evitar a toda costa o tardes en la playa de los hoteles de lujo A esas playas sin nombre como esta que me llega ahora que hoy son de Hawaii y antes fueron de Ibiza de Valizas o de Korfu donde hay que perderse un poco para encontrarlas y que dejan heridas en las piernas de los matorrales y las ramas y el alga resbalosa de las rocas con palmeras que nadie ha plantado que crecen porque sí y faros que nos miran desde lejos con su ojo tan blanco al mediodía y olas cada vez más blancas cada vez más altas que irán creciendo hasta alcanzarnos Mientras haya una playa sin nombre habrá esperanza |