
| Cuando
tú no cuentas, eres lo que ellos quieren que seas: eso tan pequeño, ese dispensable ser vivo que obedece, lo que se pisa con tranquilidad como una gota de súplica, de bruja libertad, de nadie que espera gritar. Cuando tú no cuentas, dan ganas de decirles a los sueños: No, no desde abajo, no a punta de verdad, después de palo y palo aguantando mucho, ¡Dios mío! |