Furia del discurso humano

Miguel Correa Mujica
PurePlay Press, Los Angeles (221 pags, 2006)


Furia del discurso humano trata de la vida de un joven, Regino Díaz Cabrera, nacido con el torbellino revolucionario iniciado en Cuba en 1959. Sus padres, dos amorosos campesinos, quieren ver a su hijo crecer y desarrollarse como un ser
más en medio de la sociedad que se construye. Pero el hijo ha venido a este mundo con una delicada tarea que cumplir: la de documentar lo que ocurre a su alrededor. Esto es, el niño se convertirá en escritor, tal vez la más peligrosa de las
ocupaciones para un lugar y una época que verán al escritor como enemigo. Los vecinos, los burócratas y los militares se encargarán de edificarle otras vidas *otras definiciones* a partir de la violencia, el machismo y la nueva retórica, pues
ser escritor en este contexto significa ser diferente. Es el entorno inmediato el que intentará definir, con mayor o menor suerte, a Regino, el personaje protagónico. Pero en definitiva, queda en manos del lector llegar a sus propias conclusiones.

La obra viene en un formato discursivo dual: el texto principal está atravesado por brevísimos relatos que hablan de otra realidad más sórdida y generalizada. Son los relatos que viene escribiendo el protagonista, y que funcionan como losas
adheridas a una pared calcinada pero que construyen el espacio o setting por donde se desliza el argumento mayor de la novela. Regino escribe un libro de cuentos titulado La venganza, el que se funde con el discurso más amplio de la novela.

Furia del discurso humano consta de dos partes. La primera transcurre en un contexto rural y está dominada por el discurso de la madre y por el de los otros personajes (como los vecinos, el padre de Regino, el alfabetizador, etc). La segunda
pertenece a Regino, ya en un contexto citadino, moderno y actual. El libro termina con el éxodo del Mariel en 1980.
De amplios recursos formales, entre los que se destacan el carácter fragmentario de sus voces, la ausencia de un centro ontológico, la utilización innovadora del diálogo y el aspecto teatral de las intervenciones, Furia del discurso humano
constituye un texto de difícil clasificación. Podría considerarsele una de las llamadas ‘novelas experimentales’. Pero tal vez se ubique mejor dentro de la postmodernidad que nos circunda. Sea lo que fuere, FDH es un texto que se nutre del
enfurecido y torrencial discurso de los condenados a callar.