| Me
apasiona la idea. Abriré la carta la puerta la ventana y me sentaré a rezar. ¿Qué digo? No es un rezo religioso compasivo, compulsivo. Me sentaré a rezar. Meceré suavemente el cuerpo encenderé la vela cerraré los ojos, soñaré. Ese es mi rezo. La fusión con mi yo. Me sentaré a rezar sellaré los ojos, la música invadirá y los oídos serán el pórtico del mundo. Ese es el rezo. Extenderé las manos hallaré tu cara, la descubriré. Ese es el rezo. Los ojos te contemplarán. Amaré cada poro tuyo, cada arruga cada lunar. Ese es el rezo. Y cuando la música mis ojos, mis manos mis oídos mi movimiento se unan contigo y la dicha nos invada recordaré a Dios y ese es el rezo. |