El
sol hace que el calor resalte los colores de la mañana, como
en un cuadro de
Fernand Léger.
Léger,
nació en Argentan, Francia en 1881, estudió dos años
de arquitectura y
luego fue alumno en la Escuela de Bellas Artes en París. Su primera
exhibición la hizo en 1910. Fue contemporáneo de Picasso
y Braque, con
quienes realizó un importante rol en el Cubismo.
En
los años que antecedieron a la segunda guerra mundial, hizo sus
obras con
mucha síntesis, manejando elementos semi abstractos. Cuadros
basados en
composiciones hechas con figuras yuxtapuestas que organizaba minuciosamente,
con rectángulos, óvalos y líneas. Continuó
con esta tendencia abstracta hasta
llegar a mediados de los años treinta, que es cuando evoluciona
hacia unas
figuras más reales para compartir su estilo con pintores como
Oskar
Schlemmer, Willi Baumeister y el famoso Max Beckmann.
Al iniciar la década del cuarenta, Léger se nutre del
fascinante mundo de la
industrialización y la tecnología y le añade a
sus cuadros andamios, nubes,
sogas y vigas.
Su
obra aplicada al campo de la construcción refleja imágenes
del compromiso
que tiene este sector para abrir los caminos hacia el progreso. Ve a
la
pintura como una expresión del sentido de responsabilidad que
se deriva de
las faenas compartidas por profesionales y obreros.
Cuando
Léger pinta una bicicleta como transporte urbano de aquel tiempo,
delata sin querer la procedencia humilde de alguno de sus personajes.
Léger,
con ánimo de pintor apasionado, busca al hombre sencillo en su
medio ambiente
y sus costumbres. Cuando hace un cuadro, lo llena con detalles simples
como
deseando conocer profundamente los temas que trata con toda minuciosidad,
pero en su audaz simplificación plástica, encuentra también
el análisis
sícológico.
Léger
hizo gran parte de su obra sobre papel o cartulina, con lápiz,
tinta
china, acuarela y sin embargo, esto no le restó importancia artística
como
pintor.
Los colores cálidos de su obra expresan el rigor de su propio
lenguaje. Usaba
la línea negra para fusionar los tres elementos básicos
de la pintura: la
línea, la forma y el color. Como podemos apreciar en su cuadro
"Acróbatas y
músicos", realizado en óleo sobre canva en 1945.
Durante
la Segunda Guerra Mundial, estando exiliado por tres años en
los
Estados
Unidos, pintó seis paneles para un mural comisionado por el arquitecto
Wallace K. Harrison, uno de los arquitectos del Rockefeller Center.
El mural fue
titulado "Los sumergidos" y trata sobre el tema de un grupo
de bañistas que se
encuentran debajo del agua. Las líneas onduladas y los colores
hacen recrear
este ingenioso mural que fue realizado en 1942 y ocupó diez metros
de largo.
Prolífero
en las artes, este ilustre pintor dejó obras realizadas en
cerámicas, esculturas, pinturas, carteles y tapices, hasta que
lo sorprendió
la muerte en 1955, a la edad de 74 años, cuando relizaba trabajos
para su
propio museo en Francia y pintaba el mural de la Opera de Brasil. Estos
trabajos fueron finalizados después de su muerte.
Cuadro
"Acróbatas y músicos"1945. Museo de Arte Contemporáneo
de Caracas, Venezuela
|