Mamá y yo estamos solos otra vez
como a finales de los cuarenta.
Solos, en una casa ajena
contándonos los sueños de la noche anterior
( en los de ella siempre lloran dos viejos
y a mi se me va un tren, un avión y un coche
de caballos).
Solos mi madre y yo
desamparados porque Papá no vino, no viene, no vendrá
y además porque su hijo menor vive en otro país
y mi hija mayor también se fue.
Mamá y yo estamos en los noventa
en el final del siglo
otra vez solos frente a frente
sin preguntarnos como será la vida
más bien dándonos detalles de cómo fue.

Poema inédito del libro "Puente de guitarra".