El 5 de diciembre de 1895
Salvador Cisneros Betancourt
le entregó al General Antonio Maceo
en la finca Ciego Potrero
una bandera cubana bordada por las mujeres de Camagüey
para que la llevara en la invasión.
Ese mismo día, pero de 1925,
mi padre, que tenia seis años
se cayó de un caballo
y por la noche
mientras llovía a cántaros sobre Camagüey
con 40 grados de fiebre
soñó que era un mago y desaparecía
una laguna, una ceja de monte,
nueve palmas reales y el caballo blanco que lo derribó.
En 1995, diciembre 5, seis y 48 minutos de la tarde
en pleno Periodo Especial
recién llegada de Camagüey
te vi
y enseguida me dió fiebre de 40.
Dos años después
supe que te habías ido
porque vinieron a devolverme los poemas, las cartas
y los pomos vacíos.
Nora Betancourt que estás en Miami
lejos de las llanuras santas del Camagüey
trata de saber algo de mi los 5 de diciembre
porque yo estoy mas cerca de los muertos queridos
y me acuerdo de ti todos los días.

Del l libro inédito "Puente de guitarra".